Ruta de las playas y las artes de pesca

 

Mediante plafones interpretativos situados en las principales playas del municipio (Cap de Ras, Grifeu, El Puerto, El Castellar, La Farella, Las Tonyines y Cau del Llop), descubriremos las diferentes artes de pesca que se practicaban antiguamente.

Llançà ha sido siempre una población pesquera. Con diferentes alternativas económicas – con temporadas mejores y con temporadas peores -, en esta zona de la Mar d’Amunt, al norte del Cap de Creus, deben haber existido pescadores desde los tiempos más antiguos hasta ahora.

 

1 - PLAYAS DE CAP DE RAS

Topónimo que indica un lugar bajo y descubierto. El término ras («raso») se utiliza en contraposición a los promontorios circundantes, que precisamente destacan por su altura. Este lugar marcaba, desde tiempo inmemorial, el límite entre los dominios monásticos de Sant Quirze de Colera y Sant Pere de Rodes.

En las playas y calas de este sector se practicaba la pesca al candil, el palangre, las soltas, el batre y el reganar.

 2 - PLAYA DE GRIFEU

Topónimo derivado de un apellido catalán. En un documento de 1884 referente al sorteo de la pesca al candil en Llançà ya figura mencionada, entre otras, «la cala de Grifeu Altasó», posiblemente el linaje de quienes en esa época eran sus propietarios.

En este sector se utilizaban artes de cerco, como, por ejemplo, en la modalidad de la pesca al candil, y también artes de arrastre como el artó y otros sistemas de pesca menores que capturan el pescado con el sistema de ratera: las nansas y las sepieras.

3 - PLAYA DEL PUERTO

El área del puerto es, por antonomasia, el barrio pesquero de la población. Nacido durante los años de la decadencia de la piratería, a finales del siglo XVII se sabe ya de la existencia en esta zona, al abrigo de la roca de La Miranda, de unas casonas propiedad de los pescadores llegados del pueblo así como de unas barracas que estos utilizaban para guardar aparejos. Su desarrollo como barrio marinero, sin embargo, daría comienzo ya en el siglo XVIII.

 4 - EL CASTELLAR

Etimológicamente, el topónimo Castellar procede del vocablo catalán castell («castillo»), que significa «lugar elevado», «observatorio» o «atalaya». Este paraje fue en el pasado una isla del puerto de Llançà, unida hoy a tierra por un brazo de obra que sirve de aparcamiento y apoyo a las instalaciones náuticas.

En este sector se había practicado la pesca al traire (tridente grande), artes de cerco, como el empleado en la pesca al candil y la traíña, y también artes de arrastre de fondo como el bou.

5 - PLAYA DE LA FARELLA

Topónimo derivado del término farell, que indicaba la presencia de una luz para orientar a los navegantes o bien el lugar donde se iniciaba la pesca al candil.

Tal como indica el topónimo, en este sector se practicaba la pesca al candil.

6 - PLAYA DE LES TONYINES

Topónimo que indica el paso de los atunes (tonyines, en catalán) que, procedentes del Atlántico, bordean cada primavera el Mediterráneo occidental con finalidades reproductoras.

Enfrente de esta playa se pescaba con artes de parada, como la almadraba volante, y también con artes de deriva como el sardinal y el tonaire, considerados entre los artes de pesca más antiguos que se conocen.

7 - PLAYA DE CAU DEL LLOP

Topónimo derivado de la presencia en la zona de un lobo (llop, en catalán). Según la leyenda, un tal Pairet habría vivido antiguamente en esta playa en compañía de dicho animal.

En este sector de la franja marítima se practicaba antiguamente la pesca con artes de deriva, como el tonaire, el sardinal y la pesca al candil y artes de enmalle como las soltas, el trasmallo y el bolero.